Nunca imaginé que comenzara a comentar de este modo tan simple, después de tanta demora.
Es la primera vez que falto a clase, me dolía terriblemente la cabeza, y cuando he entrado en casa me he encontrado con una caja de almendras de chocolate y.. casi me han quitado el dolor, alucinante. Imagino que me había dado un bajón de azúcar, no soy dulcera pero el instinto ha hecho que me salga de clase y el destino ha hecho el resto.
Este blog deseo dedicarlo a mis diversas reflexiones que me atreva a exteriorizar a partir de ahora.
ResponderEliminar